Dreams Of Twilight


Digamos que mi aburrimiento es el más gran del mundo y por esa misma razón cree el tumblr :3 Aviso a navegantes, no esperéis encontrar demasiado sobre Bella y Edward. Esto se centra más en Esme, Jasper y bueno podría decir que Carlisle xD

Me estaba replanteando mandártelo mañana cuando me levantara, pero bueno teniendo en cuenta que aquí ya es 14 te lo mando ya ;)

Te quiero y este es mi regalo para ti, porque eres importante y que leches eres mi Carlisle 

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Uno, dos, tres… los días transcurrían sin descanso y noche tras noche los entrenamientos continuaban. Jasper quería asegurarse de que estuviésemos completamente preparados, entendía su punto de vista y es que a pesar de todo aún había demasiados riesgos. No quedaba mucho más de una semana para la fecha establecida, al menos según las informaciones de Alice. Nada era seguro ahora y el entrenamiento era necesario.

 

Nunca había sido partidaria de la violencia, todo se podía arreglar dialogando, bueno se hubiese podido arreglar en su momento, ahora no, se había torcido y no había más remedio que continuar. Vidas perdidas en una guerra sin sentido, aún no sabía con cuántas tendríamos que acabar, pero no me hacía ninguna gracia tener que participar en esto.

 

No estar tampoco era una opción, me sentía como si estuviese entre la espada y la pared. No podíamos abandonar a Edward ni a Bella, proteger a la familia era lo más importante, pero tener la certeza de que alguno de nosotros podría acabar muerto, hacia que la angustia me recorriese por dentro. Decisiones complicadas, y todo parecía emporar por segundos. A pesar de tener la colaboración de los lobos a nuestro lado a Jasper parecía molestarle la decisión de Edward.

 

Sus personalidades chocaban, creo que era eso lo que les hacia enfadarse el uno con el otro siempre, cada uno tenía una forma de ver el mundo, a cada uno se le había educado de una forma diferente, ahora se notaba más que nunca. La seriedad de Jazz en estos casos era evidente, quería que hubiese los menos riesgos posibles y que uno de nosotros faltara era como bajar un peldaño en su pirámide de seguridad.

 

Aunque entendiese de sobras a mi hijo Jasper, también sabía porque Edward había decidido no participar en la pelea. Bella era demasiado importante para él, quería protegerla y en cierto modo era normal, si pasaba cualquier cosa y Bella no estaba protegida tendríamos un problema. No se nos debía olvidar que aquel ejército tan solo era una distracción para nosotros, para poder acabar con la vida de la humana.

 

No quería que discutieran, me daba igual que ambos tuvieran razón, no estábamos para peleas, si no nos manteníamos juntos y confiábamos en que íbamos a salir de aquella todo lo que haríamos no serviría para nada. Quería que ambos comprendieran eso de una vez, no podían pasarse toda la eternidad chocando el uno con el otro en todos sus ideales, esperaba que al final por una razón o por otra aprendieran a cooperar.

 

Unos suaves golpes en la puerta me sacaron de mi ensoñación, me voltee para quedar mirándome a la puerta, sabía quién era y también a que venía. Era la hora, parecía que cuando no queríamos que un momento del día no llegase, llegaba mucho antes de lo debido.

 

—Adelante—Era evidente que si no le daba permiso era capaz de quedarse sin entrar en la puerta, demasiado formal a veces. Me resultaba difícil que aún no hubiese cogido la confianza suficiente para entrar sin miramientos, sin tanta formalidad.

 

—Iremos hacia el claro, cuando vuelva Carlisle del trabajo venir los dos, por favor—cierto, Carlisle hoy llegaría un poco más tarde de lo habitual—Edward irá con Bella, así que hoy tampoco vendrá-fue como si un pinchazo entre melancolía y enfado me tocará directamente. Sabía que había sido involuntario, pero también que Jasper estaba molesto con su hermano. Apartando el hecho de que le molestaba de que Edward se fiase tanto de su propio don.

 

—Tranquilo, tú padre no tardará mucho más, iremos en cuanto llegué—Rutina diaria, no había otra. El entrenamiento era necesario y aunque no me agradará lo necesitábamos. Seguía sin entender porque había que asesinarlos a sangre fría en vez de neutralizarlos, pero la única vez que nos habíamos atrevido a mencionar el tema.

 

“Ellos no dudaran en mataros a sangre fría, si los neutralizamos se volverán a regenerar” Las palabras de Jasper aún resonaban en mi cabeza. Su estrategia era tan firme y sus palabras habían sido tan frías, nadie diría que hacía más de medio siglo que no se enfrentaba en ninguna batalla de este calibre.

 

Tan solo asintió con suavidad, antes de cerrar la puerta, mi mirada se quedo perdida en el lugar, suspire sin remedio. Los días en los que Carlisle llegaba más tarde aguardaba su llegada, antes de ir d al claro, pero no es que me hiciese mucha ilusión. Pasar tiempo en familia era necesario lo que no era para nada productivo era tener que pelear entre nosotros, aunque tan solo fuese un entrenamiento seguía sin ser agradable.

 

Acabé observando desde mi ventana como los chicos caminaban hacia el lugar, Emmett parecía ansioso por empezar el entrenamiento, algo común en él, creo que por el momento era el único al que le hacía ilusión enfrentarse a aquel ejército. Iba revoloteando alrededor de Jasper, podría asegurar que por la cara de Jazz no le estaba haciendo ninguna gracia lo que Emmett comentaba. Alguna broma innecesaria. Las chicas iban unos pasos por detrás de ellos dos, en cuanto llegaron a los límites del bosque ambas parejas comenzaron a correr hacia las profundidades del bosque, allá donde entrenábamos para que ningún humano tuviese la posibilidad de encontrarnos.

 

Suspiré, agradecía el no poder cansarme de forma física, aunque el cansancio mental a veces era mucho peor que el físico. Sabía que las palabras de Jasper hacía Edward no habían sido del todo agradables, y es que se había notado no solo en su voz si no en su alrededor que su hermano no viniese a los entrenamientos no le agradaba en lo más mínimo… “un don no lo da todo” había mencionado en una ocasión. Volví a suspirar sin remedio, problemas y más problemas.

 

El suave sonido de un motor capto mi atención, por unos segundos conseguí olvidarme de todos los problemas, único problema, recordarlos después, pero ahora mismo aquello daba igual. El momento más esperado del día, cuando el volvía del hospital. Si no tuviéramos que ir al claro sería mucho mejor, pero no todo podía ser perfecto siempre.

 

Bajé al recibidor esperando a que el entrará, bueno estaba siendo un tanto impaciente teniendo en cuenta de que debía aparcar el coche en el garaje. La puerta se abrió y cerró con la misma suavidad, Carlisle no tenía ninguna prisa por irse, llegar a casa y tener que irse nada más cambiarse de ropa… no, no era para nada agradable, a pesar de que por mi podría tomarse un tiempo para relajarse, no podía ser, al menos no hoy.

 

La situación para él era mucho más difícil que para el resto. Tener que acabar con la vida de otra persona, sin tener opción a hacer nada más. Conocía demasiado bien a mi esposo como para saber que se sentía afligido por todo aquello, o más bien por no encontrar el medio de que toda aquella locura terminase sin que  nadie saliera herido. Imposible teniendo en cuenta como estaban sucediendo los hechos.

 

Me adelanté cuando el entro en la estancia para ayudarle, era imposible que viniese cansado, pero eran gestos humanos que bueno… demasiado difíciles de olvidar. Tomé su maletín para subirlo a su despacho y que a él le diese tiempo a cambiarse de mientras, total a mí solo me quedaba recogerme el pelo y en ello no tardaría más de un par de minutos.

 

Carlisle me miró con una sonrisa un tanto… apagada. La situación no había cambiado en aquellos días, sabía que le preocupaba y porque estaba así, era difícil pensar en lo que iba a pasar en lo que íbamos a tener que hacer por defendernos. Apartó la vista unos segundos para mirar a nuestro alrededor, si buscaba a los chicos ya debería saber que no estaban.

 

— ¿Hace mucho que se han ido?—simplemente negué antes de sonreír intentando reconfortarle un poco, no quería verle con aquella expresión de tristeza en el rostro. Me puse de puntillas para lograr dejar un suave beso sobre sus labios. Sonreí de forma divertida al ver que me había sujetado para que no me alejara.  Me encontré con sus ojos al alzar la mirada y aparté un par de mechones de su frente.

 

—Sera mejor que vayamos, antes de que Jasper se colapse—Un suspiro largo se escapo de sus labios a lo que yo simplemente respondí con otro beso antes de separarme del todo. No necesitaba decirle porque Jasper estaba de mal humor, sabía de sobras que el mismo lo sabría teniendo en cuenta las decisiones que se habían tomado en los últimos días —He dejado tú ropa sobre la cama, voy a dejar esto en tu despacho, ve a vestirte y vamos.

 

Otro largo suspiro, a pesar de ello en menos de un segundo desapareció por las escaleras, antes o después íbamos a tener que ir a donde estaban los niños así que tampoco es que tuviéramos muchas más opciones. Nuestra vida en los últimos días se había vuelto tan monótona, pero todo tenía una razón y… realmente desearía que esto no estuviera pasando.

 

Deje su maletín en su despacho, simplemente lo deposite sobre su silla donde sabía que lo vería al entrar, no quería revolver demasiado allí. Carlisle solía decir que exageraba diciendo que era su lugar sagrado, pero ciertamente lo era y todos lo respetaban o intentaban no molestarle cuando estaba allí. Volví a nuestra habitación, donde él ya se estaba poniendo las deportivas. No me sorprendió la velocidad de un vampiro era diferente a la de cualquier mortal.

 

Mientras el acababa de vestirse yo me sujete el pelo, no tenía ganas de hacer un recogido demasiado completo, así que simplemente me hice una coleta, no se me iba a soltar a pesar de las vueltas que pudiera dar, así que para hoy era más que suficiente. Carlisle apareció detrás de mí dejando un beso en mi hombro.

 

—A Jazz no le gustara que lleves el pelo tan suelto—Rodé los ojos, todo no podía ser perfecto siempre, además no estaba de humor, ninguno lo estábamos. —Bueno, qué más da, con que el día en cuestión todo vaya bien…

 

Conocía aquel tono de voz, estaba preocupado por lo que pudiera pasar, por lo que nos pudiera pasar a todos. Lo entendía, seguía siendo arriesgado, aunque yo estaba convencida de que todos saldríamos ilesos, teníamos más posibilidades, pero el miedo siempre estaba ahí. El miedo de que alguien querido no volviese.

 

—Estaremos bien—Me di la vuelta para toparme con sus ojos y dos de mis dedos rozaron su mejilla—Estaremos bien, hemos superado muchos problemas, tan solo hay que superar uno más, somos una familia, nos apoyamos para todo y esto no será una excepción… ya lo veras.

 

Su mano tomo la mía y dejo un pequeño beso en el dorso, tan sutil, tan dulce, daba igual el pequeño gesto que hiciese, demostraba tanto con aquellas pequeñas acciones. No tardamos mucho más en salir de la casa. Llegábamos más tarde de lo acostumbrado ya, y bueno entretenerse por el camino tampoco era la mejor idea del mundo.

 

Sabía que deberíamos ir corriendo para llegar lo antes posible al claro donde se encontraban todos, pero en vez de eso simplemente caminábamos, tampoco es que fuésemos a un paso que un humano pudiese seguir, pero tan solo caminábamos. ¿Retrasar el tener que  golpear a las personas que apreciabas era malo? No, simplemente lógico, procurábamos no hacer daño al otro, pero de vez en cuando ir en serio era una acción natural… era tan molesto todo aquel tema de los entrenamientos.

 

— ¿Quién crees que tiene razón?—La voz de Carlisle me saco de mis ensoñaciones, lo observé, intentando buscar la respuesta o más bien entender la pregunta que me estaba haciendo. Podía hacerme una idea, pero tampoco sabía si realmente se refería a ello—Hablo de Edward y Jasper—. Lo que suponía, no era la primera vez que casi acabábamos discutiendo por esto.

 

No tenía ganas de pelearme con él, y menos por los chicos, yo simplemente intentaba ser neutral cuando tenían alguna pelea ni del lado de uno ni del otro, pero a pesar de todo siempre acababas defendiendo más a uno de ellos. Carlisle no lo admitiría jamás delante de ellos, pero dijera lo que dijera siempre tendía más a proteger a Edward, aunque supiera que lo que estaba haciendo no era lo correcto.

 

No lo culpaba, había sido el primero y bueno veía normal que se comportara así con él, un padre velaba por su hijo en cualquier situación. El problema era cuando los problemas eran entre dos de tus hijos y no sabías ser neutral.

 

—Cada uno tiene unas razones para comportarse de esa forma, Jasper está siendo más estratégico, cuantas más posibilidades tengamos de salir ilesos mejor. Edward por su parte está preocupado por lo que le pueda pasar a Bella. Es lo normal, aún es humana y un ejército va tras ella. — Suspiré, seguíamos caminando, nos estábamos acercando cada vez más al claro.

 

—Realmente creo que Jasper está siendo demasiado duro con Edward, y que la decisión de Edward también es correcta, él protegerá a Bella, mientras nosotros y los lobos nos ocupamos del problema. Es lógico, Bella necesita una defensa también—Resople, habíamos empezado y eso que yo no quería discutir con él.

 

—Carlisle, no empecemos nuevamente con eso. Bella iba a estar protegida, nos íbamos a encargar de ello, esto también es una excusa, se asegurara de que Bella este en perfectas condiciones porque los lobos nos ayudaran, pero no se te ocurra decir que no tiene culpa…. Jasper está siendo lógico, no duro. No voy a discutir contigo sobre esto, ni voy a decirle nada a Jasper…. Ellos se deberán arreglar y si le decimos o nos encaramos con uno de los dos con el otro también. —Discutir era lo que menos me apetecía ahora, así que daría por zanjado el tema. No quería sobreproteger a Edward, ni dejar de lado a Jasper, nuevamente eran sus personalidades que chocaban y que cada uno veía todo aquel tema de una forma diferente.

 

Sobrevivir y proteger, aquellas dos palabras eran las que habían causado toda aquella discusión entre ambos, pero lo que no iba a dejar es que la discusión se expandiese a todos y al final nos quedásemos separados. No nos convenía en absoluto estar peleados. Darle más importancia a una palabra que a otra también era un error, pero simplemente hablaríamos de ello en otro momento. Antes de que el problema empezará de verdad.

 

No hablamos durante todo el trayecto, me hubiese gustado hacerlo, hablar de alguna situación más habitual, preguntarle por su trabajo o lo que había hecho aquel día, por desgracia no estábamos para aquellos temas. Apenas podíamos distraer nuestra mente de lo que venía, y a pesar de que pareciese que todo estaba bien… los problemas seguían avanzando y creciendo, como una montañita de arena en la que poco a poco los granos se iban acumulando.

 

Nos adentramos en el claro, para mi sorpresa aquel día ninguno de los lobos había aparecido. Era extraño ya que aún se presentaban, simplemente para observar los entrenamientos o más bien para ver cómo nos movíamos y saber que era lo que debían hacer. Era mejor no preocuparse de ellos, a fin de cuentas tan solo eran espectadores en estas largas noches.

 

Mis hijas estaban de espaldas a nosotros, Alice se frotaba el brazo como si le molestase un tanto, al parecer ya habían hecho un par de rondas. Rosalie se mantenía firme mirando a los chicos, se había recogido el cabello en una trenza como de costumbre que le caía hacia delante.

 

En mitad del lugar Emmett y Jasper se movían con agilidad, Emmett parecía repasar los movimientos que su hermano pudiese llegar a hacer, mientras que este simplemente andaba de forma despreocupada, se había anticipado ya, fuese cual fuese el movimiento de su hermano. Emmett se abalanzó como un oso enfurecido y Jasper tan solo se deslizo de forma elegante para lanzarlo al suelo.

 

—Si te distraes no vamos a ninguna parte Emm, no es buscar el momento indicado para lanzarte como un tren hacia delante—Jasper estaba enfadado, no había que ser muy listo para darse cuenta de la molestia en sus ojos o simplemente en la forma que hablaba, frío como el hielo, calculador y… bueno no iba a negar que lo de Jasper era la estrategia, pero no entendía a que venía que hoy estuviera más enfadado que otros días.

 

Ladeé la cabeza sin entender del todo que era lo que se le pasaba por la cabeza, me gustaría comprender el porqué de su actitud, me daba la sensación de que había más de lo que el mostraba, o tal vez es que él fuese a quien menos gracia le hiciese tener que pelear. Se suponía que se había escapado de aquella vida, porque estaba cansado de ella y ahora tenía que enfrentar nuevamente el problema.

 

Cuando estábamos a punto de llegar a donde ellos se encontraban se giraron para mirarnos, bueno tampoco habíamos llegado tan tarde, tan solo un pequeño retraso, pero era justificado. No sabía porque, pero había caras molestas hoy. Más que molestas diría que cansadas, sinceramente entrenar todos los días al final cansaba a uno mentalmente. Saber cómo moverse y actuar, tener en cuenta todos los movimientos y saber de alguna forma que quisieras o no lo más seguro es que acabaras en el suelo.

 

Emmett se levantó del suelo con cara de pocos amigos, si algo le molestaba era que su hermano lo derribase como si fuera una pluma de papel, y es que sinceramente nadie apostaría por Jasper si les viesen pelear, pero estaba claro que entre ellos dos… Jasper ganaba, al menos en combate, aunque no fuese en fuerza. La destreza ganaba a la fuerza bruta aquello era un hecho.

 

—Carlisle…—Lo llamo Jasper alejándose unos cuantos pasos de su situación actual, una forma de llamar su atención, o más bien decir que era su turno. Carlisle apretó mi mano unos segundos antes de caminar hacia Jasper. Lo que me sorprendió es que Jazz no miraba a Carlisle si no que me miraba a mí, me di cuenta  al instante de lo que pretendía.

 

Me negaba completamente y sin pensarlo dos veces a enfrentarme a Carlisle, pero mientras Jasper no dijera nada, yo tampoco iba a hacerlo, suponía que él podía percibir mi desacuerdo en el ambiente sin necesidad de que yo soltase palabra alguna. No era la única que había caído en lo que iba a pasar, o más bien es que Alice lo había visto.

 

—Jasper no es lo mismo…—Habló Alice, esta desvió la mirada hacia su esposo y simplemente se encogió de hombros, ciertamente sabía lo que quería decir Alice. No era lo mismo que ellos dos pelearan, que Carlisle y yo lo hiciéramos, sabía que tal vez podía ser lo mismo, pero sinceramente yo conocía lo suficiente a mi esposo como para comprender más que de sobras que a él no le gustaba pelear y mucho menos lo iba a hacer contra mí.

 

—Todos debemos superar los miedos, a fin de cuentas el tiene que ver que no es de cristal— Carlisle pareció darse cuenta de que estaban hablando tras las palabras de Jasper y pude ver la molestia en su mirada.

 

— ¿Jasper no estarás insinuando que…?—Carlisle dejo la pregunta en el aire, pero su tono de voz detonaba que no estaba muy entusiasmado con lo que estuviera pensando. Me miro un par de segundos y yo le devolví la mirada antes de que ambos acabáramos mirando a nuestro hijo, el cual se encontraba impasible. Con las manos tras su espalda simplemente observándonos a todos, lógico teniendo en cuenta que nuestras miradas se clavaban directamente en él.

 

—Esme, por favor—Me llamo haciendo caso omiso a lo que mi esposo le hubiese o no le hubiese preguntado, sinceramente esto llegaba a ser extraño no… lo siguiente. Miré a Carlisle el cual seguía observando a Jasper ahora mismo con cara de pocos amigos. Era su padre y como tal exigía un mínimo de ¿respeto? Más bien que no pasaran de él cuando hablaba, como mínimo podían hacer eso, ya que Carlisle siempre les acababa perdonando cualquier tontería que llegaran a hacer, aunque no se la merecieran.

 

No iba a decir nada ya que yo también lo hacía, pero ese era un tema aparte, se supone que yo era la que debía mimarlos, aunque a veces no debería. Lo que si que era cierto, era que bueno esta situación se tornaba complicada.

 

—Jasper, no puedes hablar en serio—Pensaba que era Carlisle el que protestaría el primero, pero en vez de eso fue Emmett el que hablo… bueno todos en contra de un entrenamiento simple ¿Qué ganábamos discutiendo con Jasper? Nada, al final se saldría con la suya quisiéramos o no. —No es lo mismo que tú entrenes con Ali a que ellos entrenen entre ellos, es como romper una armonía perfecta.

 

Estaba convencida de que Emmett estaba intentando decirlo de otra forma, pero fue suficiente para que Carlisle mirase un tanto esperanzado a Jasper, sus otros hijos le apoyaban en lo que él deseaba, aunque la cara impasible de Jazz decía todo lo contrario.

 

—No creo que seas el más conveniente para hablar Emm, si no recuerdo mal yo he sido el único que ha entrenado con Esme hasta ahora…—Me puse a recapacitar tan solo unos segundos… si bueno, la verdad es que en eso tenía Jasper razón, pero aquello no era…—Tan solo quiero que vea o veáis que no es de cristal y sabe defenderse…—Miro a Carlisle de forma seria… había algo que yo no sabía—Tal vez mejor que tú.

 

Miradas entre ellos que no entendía, yo tenía formas de comunicarme con mis hijos o saber que les pasaba sin que me dijeran nada, pero lo mismo que yo podía hacer aquello Carlisle también podía, de una forma diferente a la mía y fuese lo que fuese podía asegurar que ellos dos habían hablado mucho antes de esto, aunque no supiera exactamente cuánto.

 

Me acabé adelantando hasta quedar frente a Carlisle, este me miro sorprendido, estaba convencida de que él esperaba que no diese mi brazo a torcer en aquel asunto, pero ciertamente las palabras de Jasper, bueno sabía que él tenía razón. Conocía lo suficiente a mi esposo como para saber que él siempre me protegía demasiado, daba igual cual fuese la situación, conocía las razones por las cuales actuaba así y bueno aunque yo le hubiese repetido alguna vez que no era de cristal… era un hecho que él me trataba como si lo fuese.

 

No iba a negar que aquello me gustaba, su caballerosidad en cualquier situación, el que siempre estuviese ahí cuando lo necesitaba, pero también que yo era capaz de protegerle de la misma forma, aunque dañase su orgullo y sabía que podía hacerlo. Siendo de otra época era normal que aquello le dañase en el orgullo, pero si algo tenía claro es que por mucho orgullo que  le dañase le protegería, y bueno si esto era una forma de demostrarlo, me fiaba de Jasper a fin de cuentas.

 

—Estas bromeando Esme…— Sabía que él me estaba regañando, esto era una completa locura y ciertamente estábamos perdiendo el tiempo en todos los aspectos, hablando discutiendo, Jasper no iba a dar su brazo a torcer y ambos tendríamos el cuidado necesario para no dañarnos entre nosotros… al menos no a propósito. Tan solo era un simple entrenamiento, no ocurriría nada.

 

—Dejemos el drama para después, amor—Contesté de forma simple, y hubiese jurado ver una sonrisa de satisfacción en el rostro de Jasper, pero si fue así desapareció al instante para solo observarnos a mi y a Carlisle. Esté tardo unos segundos más en reaccionar, antes de darse cuenta de verdad que no estaba soñando, ni que nadie le estaba tomando el pelo.

 

Si podía presumir de un pequeño don, aquel era entender lo que se le pasaba por la cabeza a mi esposo en tan solo un segundo, o una sola mirada podía decirme cualquier información que pudiese necesitar, Carlisle lo sabía, ya que él tambiénpodía hacerlo, ocultarle algo a él era tan imposible… a veces preparar sorpresas era un tema difícil… pero aquello no venía a cuento ahora.

 

Preocupación, eso es lo que veía en sus ojos, realmente no entendía el porqué ahora, yo confiaba en él y sabía que no me haría dado de ninguna de las maneras, por nada del mundo, y que ambos teníamos la suficiente consciencia como para controlarnos. Seguía pensando que estaban dramatizando un simple entrenamiento.

 

Nuestros hijos nos observaron expectantes, algunas miradas aún se dirigían hacia Jazz un tanto inquietas, no sabía exactamente porque, pero realmente me sentía incomoda con todas aquellas miradas preocupadas encima, Jasper tenía razón en algo y es que bueno… esto serviría para que Carlisle se quedase un poco más tranquilo.

 

“A quien vas a engañar Esme, no se quedará tranquilo hasta que todo pase y vea que todos estamos bien” Me dijo mi propia mente, suspiré por mis propios pensamientos y entonces bueno se supone que habíamos comenzado, pero ninguno de los dos llegaba a moverse ni un solo centímetro, tan solo nos observábamos el uno al otro, tal vez calculando lo que íbamos a hacer, pero lo único que yo veía en su mirada era… mejor actuar y no pensar porque al final esto iba a ser solo mirarnos.

 

Me adelanté unos pasos con cautela, pensando en mis movimientos, si algo había aprendido en aquellos día de entrenamiento contra Jazz es que uno tenía que pensar sus movimientos, Jasper era capaz de adelantarse a cualquier movimiento, no iba a mentir, me alegraba de haber tenido unos reflejos prodigiosos en aquellos días, pero bueno ahora todo aquello se repetía y pelear más bien entrenar contra Carlisle era mucho más difícil.

 

No es que me hiciese gracia pelear contra mi hijo ni mucho menos, un padre no debía pegar a sus hijos, pero contra Carlisle era mucho más complicado, él era la razón por la cual vivía, por él daría cualquier cosa en cualquier momento, y tener que enfrentarlo era difícil.

 

Evite su movimiento y simplemente busque el momento indicado para atacar yo, aunque siendo sincera intentaba no ser demasiado agresiva, no es que lo fuese, pero… ya me entendéis no hace falta que lo repita. Segundos, minutos, no sé cuánto tiempo pudo haber pasado, lo que si que podía decir es que esto no era solo intenso, si no que me parecía más eterno que nunca.

 

Podría decir que desde fuera podía verse como una danza de movimientos, pero aquel no era el objetivo final, por muy elegantes que pudiéramos llegar a ser, evite su golpe y giré sobre mi misma para acabar detrás de él finalmente y ciertamente sabía que ahí podía acabar con toda aquella “tortura”, pero dudé… dudé y el me paro en seco.

 

Un segundo, tal vez dos, sinceramente me había quedado sin poder moverme, tan solo observándole, sabía que había podido terminar el combate, pero de alguna forma me había detenido, dándole tiempo a él para que se defendiera. Me había detenido a propósito, lo sabía de sobras, pero me había detenido tan solo porque era él o… si esto hubiese sido de verdad seguramente habría acabado peor que simplemente una parada de golpe.

 

—No hemos acabado—. Fue lo único que conteste antes de que Jasper dijese nada porque sabía perfectamente que mi hijo iba a hablar y ya sabía lo que iba a decir, no necesitaba que nadie me lo recordase. De alguna forma Carlisle esperaba que aquello acabase en empate, supongo que se había dado cuenta de que bueno habíamos podido acabar ahí y no lo habíamos hecho.

 

Nuevamente empezó, como una pequeña danza de movimientos, atrás y adelante, intentando moverme de la mejor forma posible para atraparlo, pero Carlisle actuaba más cauteloso esta vez, uno aprendía de sus errores y bueno mejor tener lo errores ahora que en el día que tuviéramos que… asesinar. Seguía sonando mal, por mucho que me esforzara en pensar que era lo mejor, o que debíamos hacerlo para sobrevivir, no quitaba que estuviera mal.

 

Un momento de despiste para mí y bueno ciertamente Carlisle encontró el hueco para atacar, agradecí tener unos reflejos prodigiosos en aquel simple instante, lo evite y giré sobre mi misma para empujarlo o más bien bloquear… No esperaba que Carlisle se detuviese en seco o más bien que parara decidiera no atacar en aquel instante.

 

Contuve el aliento un par de segundos al darme cuenta de que lo había empujado literalmente hacia el otro lado del claro. Todo se había quedado en silencio hasta que finalmente reaccione, Jasper ni si quiera se había movido del sitio, analizaba lo que había ocurrido, conocía a Jasper y seguramente ahora vendría una especie de sermón porque se hubiese detenido.

 

Me coloqué al lado de Carlisle ayudando a que se pusiera en pie, no era necesario mencionar que ahora mismo me sentía la persona más cruel del mundo por aquello, mi intención no había sido mandarlo a volar por ninguna de las razones, simplemente quería que… bueno tan solo quería detener el golpe, pero no había podido calcular que Carlisle se retiraría.

 

—Perdona amor… no era mi intención…—Su dedo índice se coloco sobre mis labios y negó con un simple gesto, le ayudé a ponerse en pie. A pesar de que me mantenía en silencio no me hacía demasiada gracia lo que acababa de pasar.

 

—Ha sido mi culpa, te he subestimado Esme, no quería golpearte y tú te has defendido mejor de lo que yo esperaba, si no hubiese retirado el golpe…—.

 

—No hubieses salido volando—.Termino Jasper la frase con una sonrisa en los labios—Iros a casa, explícale el porqué de lo que he hecho, creo que ahora lo deberías entender—. No me había enterado muy bien de lo que pasaba, Jasper me miro un segundo antes de sonreír con suficiencia nuevamente y tras eso se giro hacia mis otros hijos. —Emmett…

 

Me hubiese quedado a observar el entrenamiento entre ellos dos de nuevo, pero Carlisle me tomo de la mano para salir de allí, no entendía que ocurría. Me había esperado un sermón de Jasper, primero hacia mí y después hacia Carlisle por haber parado el golpe, pero simplemente había parecido satisfecho sobre algo. ¿El qué? No lo sabía, a veces Jazz era como un libro cerrado… espera eso era casi siempre. Suspire agotada y esperaba que Carlisle me explicase algo de lo que había ocurrido, ingenua de mi. Nos pasamos todo el camino en silencio. Sinceramente yo quería disculparme nuevamente por lo que había ocurrido, pero antes de eso… quería saber que había pasado.

 

Llegamos a casa, cerré la puerta cuando ambos pasamos y simplemente suspiré, me acabé apoyando sobre la puerta, seguía sin entender que había pasado y mucho menos porque Carlisle no me había dirigido la palabra en ningún momento durante el viaje, me merecía una pequeña explicación al menos, o eso era lo que yo esperaba.

 

Un beso sobre mi hombro me hizo volver al mundo real, sonreí por acto reflejo y me volteé para observarle. El fuego del hogar aliviaba o al menos eso decían y yo era de las que opinaba que si, no había nada como sentirse en casa. Saber que estabas en tu hogar y que nadie te molestaría, ahora había otras situaciones en las que pensar a pesar de todo.

 

—Creo que me merezco una explicación de lo que ha dicho Jazz—Carlisle sonrió nervioso, él sabía de lo que nuestro hijo había hablando, pero aparto la mirada ¿Me estaba evitando? No, más bien es que no quería o no sabía cómo contármelo—Carlisle…—Insistí tomando su rostro para mirarlo a los ojos, no iba a poder evitarme y no me iba a mentir de aquella manera.

 

—Arriba—Sonreí satisfecha, a sabiendas que había conseguido lo que quería, aunque bueno él seguramente optaría porque había vuelto a hacer trampas, falso completamente a mi opinión. Subí detrás de él y bueno la verdad es que era mejor hablar en nuestra habitación que en mitad de la sala, aunque sinceramente ahora que no había nadie en casa… era indiferente en uno o en otro.

 

Creo que el mayor problema en el lugar era que… estaba impaciente o más bien no acababa de comprender que era lo que ocurría, entre unos segundos después de él al cuarto, podría decir que el tiempo en el que él se quitaba la bufanda y la chaqueta me estaba desesperando. A veces odiaba no saber que era lo que ocurría, pero no le iba a presionar, no cuando ya había ganado el juego.

 

Me senté en el borde de nuestra cama y me quité los zapatos, tal vez a la espera de que el comenzará a hablar, ambos sabíamos que antes o después tendría que hacerlo. Creo que cada vez que sonaba un tema importante acabábamos de aquella forma, aunque sinceramente no se cuanto de importante tendría en aquella ocasión todo aquel asunto.

 

Me reí de forma divertida al darme cuenta de que sus brazos me rodearon, su barbilla reposaba sobre mi hombro y podía notar su respiración pausada. No necesita ser Jasper para saber el estado de animo de mi esposo y podría asegurar que ahora estaba de lo más tranquilo. Roce su mejilla con mi mano libre intentando de alguna forma llamar su atención o más bien que saliera de su mundo de ensoñación, aún tenía cosas que contarme. No quería estropear el momento, pero era importante.

 

No me dio tiempo a decir mucho más ya que al final él fue el que nos movió a ambos para acabar tumbados uno enfrente al otro. Sus ojos aún permanecían cerrados, meditaba como empezar a hablar o solo quería hacerlo todo más difícil, sinceramente no sabría cual de las dos opciones podía ser. Me acerqué a él dejando un pequeño beso en sus labios, más bien intentando que reaccionara de una vez.

 

—Hablé con Jasper hace un par de días, su humor no es que estuviese mucho mejor que hoy, teniendo en cuenta todo lo que había pasado con Edward y la decisión de nuestro hijo…—A pesar de que hubiese comenzado a hablar aún no había abierto los ojos— Sabía que nadie más podía faltar aquel día, y mucho menos sabiendo las posibilidades que aquello podría traer, a pesar de ello, necesitaba un soporte, quería que Jasper te mantuviera lo más alejada de todo aquello…

 

Mi mente se colapso durante un segundo, bien… podía entender el porqué de aquella petición, pero sinceramente no me parecía adecuado y mucho menos que le hubiese dicho aquello a Jazz sin decirme o consultármelo a mi primero.

 

—Como era de esperar…—Carlisle abrió los ojos para observarme directamente—Jasper tan solo entorno los ojos, y me pregunto que si realmente te había visto entrenar o tan solo miraba hacia otro lado, que no niego que no me haga gracia ver como alguien esta a punto de golpearte y no hacer nada…—Levanté una ceja en señal de que continuara—“Se sabe defender mejor que tú”—No pude evitar reír al ver como había imitado el tono de voz de nuestro hijo.

 

—Así que Jasper quería que te demostrara que me puedo defender…—Carlisle suspiro y me miro a los ojos, un leve movimientos de cabeza me confirmo lo que aquella historia relataba—No tenías que haberle pedido eso a Jasper, estaré bien, además… no eres él único que quiere cuidar al otro.

 

Dos, tres… no se cuanto segundos o tal vez minutos estuvimos en silencio, tan solo observándonos, entendía su preocupación y el querer protegerme, pero sinceramente yo no iba a dejar que lo hiciera, a pesar de todo yo debía estar ahí… no solo porque fuesen a atacar a Bella si no porque… no iba a permitir que le hicieran daño a él tampoco.

 

Carlisle se levanto o al menos aquello pensé, pero tan solo queda atrapada entre su mirada y sus brazos, su mirada capturo la mía en un solo segundo antes de que sus labios depositaran un suave beso en sus labios, no sabía que había estado meditando en aquellos segundos de silencio, pero no iba a mentir que aquella situación no me desagradaba en lo más mínimo.

 

—Ya lo se…—Me susurro un segundo después de soltar mis labios—Lo se, sé que tú me quieres proteger al igual que yo a ti, sé que no permitirás que nadie me dañe a mi o alguno de tus hijos… pero lo que tienes que tener muy presente, a pesar de lo que Jasper diga o lo que tú me demuestres Esme…—Una sonrisa cruzó su rostro de forma triunfal—Tú siempre serás mi muñeca de cristal, ocurra lo que ocurra, siempre serás es muñeca que yo debo cuidar, nadie me quitara eso, porque tú eres lo que más deseo proteger…

 

Lo miré, intentaba forma una frase coherente, pero no podía, capaz de dejarme sin palabras en las situaciones más serias, era él único que podía hacerlo y sabía que jugaba con aquello a su favor siempre. Negué, simplemente negué con una sonrisa en mis labios antes de que mis labios tocaron los suyos. Un gesto de amor que podría decir todo lo que mis palabras no habían podido interpretar, tan solo un beso que pudiera decir todo lo que pudiese sentir.

 

—Tonto…—Susurre contra sus labios sin perder la sonrisa—Te amo…siempre lo he hecho y siempre lo haré—Fue lo único que pude pronunciar antes de que todo mi mundo se convirtiese tan solo en él y en nadie más que en él.

 

Olvidarse del mundo, olvidar las batallas, la guerra que se avecinaba, tal vez no fuera el momento indicado, no me importaba, unos minutos lejos del mundo, tal vez horas… nadie notaría nuestra pequeña ausencia. Nuestro momento, siempre único e irrepetible, siempre diferente, pero nuestro.  El miedo desaparecer, las dudas, la preocupación, todo desaparecía en aquellos instantes en los que tan solo podía pensar en la persona que estaba a mi lado, que siempre estaría a mi lado.

 

Sinceramente, daba igual que ocurriera el día de la batalla, daba igual mientras él estuviese a salvo, mientras mi Carlisle volviese conmigo de la mano. ¿Egoísta? Tal vez pudiese tomarse como palabras egoístas, pero el mundo podía dar muchas vueltas, pero a pesar de todo yo sabía que no podría vivir sin él.

 

Porqué él es la persona que amé, amo y amaré, siempre.

P.D. Te quiero ♥ 

Regalo de San valentín para @DocCullen


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